Creer o no creer
Qué difícil volver a confiar... siempre he creido ser una persona super confiada, más de lo debido incluso... pues parece que algo está pasando, que la desconfianza se está despertano en mí. He estado "saliendo" con alguien hace algo más de un mes, es una relación no marcada, salimos pero rehuyo al tema de ponerle título a la cosa. Fue su cumpleaños hace un par de días y se hizo una reunión bastante grande... estaba yo en su terreno. Todo fue muy bien hasta que por casualidad escuché un comentario sobre él; este comentario venía de una chica con quien aparentemente algo ha tenido. Yo que todo me lo tomo super cool, no hice comentario alguno, seguí mi curso por la fiesta e intenté pasar como si nada hubiese ocurrido. Pues no pude tomarmelo taaaan cool como esperaba, sentí asfixio, fastidio, ganas de salir corriendo, a pesar de que lo que oí no lo acusa de nada, igual me sentí como que mal, de estar enfrentándome a alguien a quien no conozco mucho, en quien estoy confiando sin saber qué máscaras puede tener. Quizá deba reevaluarme todo, frenar más la cosa? En realidad no sé qué pensar, algo me está haciendo desconfiar, yo no soy así, no me gusta perder la capacidad de credibilidad de la gente. No sé si está en mí o si hay algo que me está haciendo sentir eso, algo como una señal quizá. Siempre he dicho que las máscaras se van cayendo de a pocos, que lo que tengas que enterarte llegará a ti en su momento. No tengo ganas de esperar, no tengo ganas de exponerme a una situación desagadable nuevamente. No me quiero equivocar más. Estoy medio desmotivada en realidad. Quizá estoy arratrando cosas. Cuándo me convertí en esto eh? Nunca pensé que los momentos quizá dolorosos que he pasado, pudieron dejarme ese sinsabor... nunca creí que podrían hacerme perder la vehemencia, la impulsividad, creí que eso era inherente a mi personalidad. Pues al parecer la "yaya" te cambia a veces. Quiero volver a confiar, quiero creer, quiero querer lanzarme a la piscina sin pensar cómo haré luego para nadar. Quiero que vuelva esa parte de mí, quiero saber dónde la dejé olvidada, donde la escondí. Definitivamente me debo tomar todo con mucha calma... pensarme bien hacia dónde voy, si algo me hace desconfiar, pues algo de caca debe haber escondida bajo el tapete. No está de más parar un poco la oreja, respirar hondo y mirar las cosas desde arriba.


